La subida del petróleo y el fin de las ayudas ahogan al transporte en su temporada pico
El petróleo caro y la duda sobre las ayudas dibujan un invierno complicado para el transporte. El 1 de enero expiran los descuentos al transporte público y al carburante. El sector afronta la campaña previa a Navidad con el gasóleo disparado: de 1,44 euros por litro en febrero a cerca de 1,93, más del 30% y por encima del 40% según las patronales. El carburante supone cerca del 40% de los costes y un camión de larga distancia supera los 4.000 litros mensuales. El Gobierno aprobó para el último trimestre rebajas del impuesto de 20, 13 y 6 céntimos; CETM las considera insuficientes. Para un transportista, cada repostaje se come parte del margen y la temporada alta de pedidos no siempre permite subir tarifas al mismo ritmo. La cláusula de revisión del gasóleo en los contratos deja de ser un detalle: es la vía para que la subida no la absorba solo quien conduce.
El contenido es de su medio o institución: esta ficha solo lo ordena, lo fecha y te lleva a la fuente.