Taxis 0,0 alcohol
Santaco, la patronal de taxis de Sudáfrica, impulsa la instalación de alcoholímetros conectados al encendido de taxis y minibuses de pasajeros, de modo que el vehículo no arranque si el conductor da positivo. El despliegue comenzó en las terminales y prioriza las rutas de larga distancia, donde se sospecha un mayor riesgo de siniestros mortales por fatiga y alcohol. La normativa sudafricana ya fija un límite más estricto para los conductores profesionales, de 0,02 gramos por 100 ml, frente a 0,05 de los particulares. Un estudio del instituto sudafricano de ciencias sociales y de la salud sitúa entre un 27% y un 58% las muertes en carretera del país relacionadas con el alcohol. La medida es ajena a la legislación española, pero ilustra una tendencia: el transporte de pasajeros endurece los controles sobre quien conduce como oficio. Para el profesional, refuerza que alcohol y fatiga son riesgos laborales de primer orden, también en trayectos largos.
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